Sigue los pasos de su papá

En el club de fútbol para ciegos, Los Búhos juega Agustín Marzo. El hijo del «Loco» aquel que brillará en Unión y de paso por Patronato, participa junto con su equipo de la Liga Nacional donde el año pasado llegaron a semifinales.

El paranaense, Agustín Marzo tiene 19 años, está cursando el 5° año de la Escuela Helen Keller donde le queda uno más para finalizar la Secundaria. Además juega en Los Búhos, equipo de fútbol para ciegos, hace tres años y llegó al mismo por intermedio de su padre, José Luis Marzo, gloria de Unión de Santa Fe, entre otros tantos.

Entrenando en su gimnasio.

“Mi papá habló con el entrenador y fuimos a Los Búhos donde juego hace tres años de defensor. La verdad que tenemos un buen grupo. Son casi todos de Santa Fe, uno de Córdoba y yo de Paraná. No sotros jugamos contra equipos de otras provincias como Los Magos de Misiones, Acico de Corrientes, ACHADEC de Chaco. También hemos enfrentado a Boca. El entrenador es Marcelo González, Juan es el profe, Cristian el entrenador de arqueros y presidente de la Asociación, y Nicolás, el kinesiólogo. Tenemos un grupo bien armado, jugamos bien y contamos con el goleador, el Tanque Espinillo. Nosotros íbamos a jugar la Liga Nacional este año y queríamos pelear arriba este año, ir por el campeonato”, le contó Agustín a Ovación en primer lugar y posteriormente se metió de lleno en la cuarentena: “Ahora estamos entrenando vía Zoom con Los Búhos y me dan mucho trabajo en la escuela vía virtual. La verdad que es bastante trabajo y son distintas materias. Los hago yo en casa y a veces me ayuda mi mamá. Y con el fútbol hacemos físico, táctico y también trabajos con la pelota. Ahora se extraña mucho porque no es lo mismo estar así. Tenemos muchísimas ganas de volver”, confesó.

LOCO ORGULLOSO

“Para mí es una satisfacción enorme que él haya tomado al decisión de querer jugar al fútbol. En su momento no le agradaba mucho, pero luego le fue tomando el gustito y se puso a disposición del equipo. Nos aceptaron de la mejor manera y estamos más que satisfechos con Marcelo González, su entrenador, y todos los chicos del plantel que nos demuestran el afecto para que Agustín la pase de la mejor manera”, aseguró el Loco y prosiguió: “Uno como padre y exfutbolista quiere que él aprenda y que disfrute de este momento que está pasando. Estoy muy contento y orgulloso. Yo lo dejo que haga lo que quiera y no le exijo nada. Simplemente le agradezco a Dios que puedo verlo disfrutar de lo que a él le gusta”

En acción en la Liga Nacional.

El Loco fue un tremendo artillero, pero en este caso el hijo no siguió la misma línea. “Yo soy delantero, me gusta hacer goles, pero al él le pintó ser defensor y aparentemente lo hace bien, de acuerdo a lo que vemos con su DT. Es un jugador aguerrido, duro y tiene su fuerza. Siempre cuando entrena lo nombra a su amigo el Cabezón Ruggeri. Él dice que quiere ser como él”.

Fuente: La capital – Rosario